Los medicamentos están muy presentes en nuestras vidas, pero también es cierto que no todo el mundo se detiene a observar con interés el envase de los medicamentos. Lo habitual es abrir la caja casi por inercia, sacando el frasco o el blíster y mirar rápidamente las instrucciones y ya, ¿no? Lo cierto es que este envase es más importante de lo que puede parecer.
Algo más que una simple caja
No estamos ante solamente una caja de plástico o cartón. Hablamos de un elemento importante y que realmente puede llegar a marcar la diferencia entre un medicamento que llegue en buen estado o entre que un producto sea seguro o no. Estos últimos años, los embalajes farmacéuticos comenzaron a cambiar, de forma discreta, pero con un gran impacto.
Ahora, el envase farmacéutico no solo busca proteger al medicamento y que contenga la información precisa, se busca que:
- Ayude a que los pacientes sepan lo que toman
- Servir de ayuda para el uso adecuado, algo vital para personas mayores
- Ofrecer garantías de que el producto no se manipuló
- Adaptarse a normativas cada vez más estrictas
- Colabore a reducir el impacto en el medio ambiente.
Por lo tanto, no basta con que funcione, deberá hacerlo bien a todos los niveles.
¿Cuándo entra la tecnología en juego?
Los avances tecnológicos, como nos confirman los responsables de GlobalK han ido colándose poco a poco en algo tan habitual como en los envases. Hasta no hace mucho, lo más avanzado que podíamos encontrar era un código de barras, pero ahora es posible ver como hay cosas más interesantes.
Prueba de ello son los envases que tienen códigos QR que te llevan la información clara y actualizada. Algo que ocurre con los envases que tienen códigos QR que proporcionan una información clara y actualizada, los modernos sistemas con los que es posible comprobar si un medicamento es auténtico o los que registran cuando se tomó una dosis. Existen también etiquetas que cambian cuando el producto se expone a temperaturas que son inadecuadas.
Hay que pensar que existen medicamentos que deben estar en condiciones muy concretas para una buena conservación. Cuando se rompe la cadena de frío, pueden dejar de ser eficaces y esto muchas veces no se ve a simple vista. Con esta clase de soluciones, lo que ocurre es que el envase deja de ser pasivo y comienza a hablar por sí mismo.
La seguridad en los envases
Este tema es bastante más serio de lo que pensamos. La falsificación existe y no es una anécdota, por este motivo el embalaje ha pasado a ser una primera línea de defensa.
En la actualidad hay bastantes envases que tienen:
- Precintos que nos dicen si han sido ya abiertos
- Sistemas de verificación en la propia farmacia
- Códigos únicos para cada unidad
De esta forma es posible realizar el rastreo del medicamento desde que se fabrica hasta que lo toma el paciente. Aunque suene bastante técnico, estamos ante algo que es muy sencillo, por lo que debes asegurarte de que lo que tomas es lo que tendría que ser.
El diseño y su relación con la salud
Existe un cambio de mentalidad, puesto que antes los diseños en los empaquetados farmacéuticos eran bastante neutros, siendo funcionales, fríos y poco atractivos. Ahora hay una conciencia mayor que entiende que el diseño influye en la experiencia por parte del paciente.
Por ejemplo, podemos ver como los colores son de mayor ayuda a la hora de distinguir productos, las letras son más grandes y legibles, las instrucciones son más claras y los formatos más intuitivos. No hablamos de que sea mas bonito, sino de que sea más comprensible.
La sostenibilidad también importa
De todos es sabido que los embalajes de productos farmacéuticos generan residuos y bastantes de ellos son complicados de reciclar. Un problema que hay y del que no se puede escapar es la seguridad del medicamento, puesto que no se puede sacrificar para que sea más ecológico. Todo esto hace que los avances aquí sean más cuidadosos.
¿Qué avances se están explorando?
- Diseño de envases más compactos
- Reducción de la utilización de plásticos innecesarios
- Uso de materiales reciclables cuando sea posible
- Buscar alternativas a algunos componentes tradicionales
No son cambios inmediatos, pero sí constantes y seguro que en los años venideros veremos avances más visibles.
El mundo digital cada vez más presente
Una tendencia de lo más interesante es saber cómo el packaging se ha conectado con el entorno digital. Ahora podemos ver cómo hay envases que enlazan con apps móviles, ofrecen contenidos interactivos, permiten que se pueda seguir el tratamiento, etc.
Esto tiene gran utilidad cuando se padecen enfermedades crónicas, donde el control es más continuo.
Los materiales también innovan
Pese a que no se sabe tanto de esto, los materiales han evolucionado. Esto ha provocado que se desarrollen una serie de opciones en las que los materiales se protegen mejor frente a otros factores, son más ligeras, reducen costes en materia de transporte y cuentan con un menor impacto ambiental.
A simple vista, puede que no notes la diferencia, pero a nivel de eficiencia y sostenibilidad, la hay y mucha.
Un sector donde la innovación no se permite fallar
Las improvisaciones no tienen lugar en el sector farmacéutico y todo cambio por pequeño que sea pasa por controles bastante estrictos. Todo esto ha hecho que las innovaciones sean más lentas, pero seguras.
No es hacer un lanzamiento nuevo por el mero hecho de hacerlo sino que el mismo aporte valor y no genere riesgos.
¿Y qué ocurrirá en el futuro?
Se dice que será menos visible, pero más inteligente. La facilidad de uso, mayor conexión y sostenibilidad, así como más adaptado a cada paciente. No tiene por qué ser más llamativo, pero si de mayor utilidad.
La distribución y su importante papel en el embalaje farmacéutico
En este punto, creemos que es importante saber todo lo que ocurre antes de que se abra una caja de medicamentos. Lo habitual es abrir la caja, sacar el blíster o el frasco, mirar la dosis y ya está. En muchos casos, lo normal es leer el prospecto, como mucho. Estamos ante una parte final de un proceso que tiene más complejidad.
El medicamento no aparece sin más, ya que ha viajado por almacenes, estado en diferentes entornos, fue manipulado en varias ocasiones y debe llegar en perfecto estado tal y como salió del laboratorio.
La labor de distribución del packaging farmacéutico es importante. Suena bastante técnico y a la vez es sencillo de entender. Hablamos de la forma en la que se diseñan y gestionan los envases para que este recorrido no afecte a los medicamentos. No vale con fabricar bien un medicamento, deberá llegar en buen estado.
No es solo transporte, es protección
En ocasiones se piensa en la distribución como si consistiese solamente en mover cajas de un lugar a otro. Si hablamos de medicamentos, esto se queda bastante corto. Los envases están pensados para que resistan muchas cosas que no se ven como cambios de temperatura, golpes, humedad, exposiciones a la luz, tiempo de almacenamiento y de tal forma que el producto no pierda su eficacia.
Algunos medicamentos se pueden estropear si pasan mucho tiempo a temperaturas inadecuadas. No es necesario que sea un calor extremo. En ocasiones, unos pocos grados de diferencia pueden afectarnos.
Los embalajes no son solo una caja bonita y un blíster cómodo. Son una especie de escudo que puede acompañar al medicamento en todo el recorrido. Todos los medicamentos no son iguales y eso afecta a su distribución.
Como es lógico, no es igual transportar una caja de ibuprofeno que una vacuna. Hay productos de gran estabilidad y que no necesitan condiciones especiales. Otros precisan de un control casi constante.
Existen envases que se diseñan para:
- Mantenerse a temperaturas estables por espacio de días u horas.
- Protección de la luz en los medicamentos fotosensibles.
- Evitar que tengan contacto con el aire.
- Resistir largos trayectos sin que se deterioren.
Lo más interesantes es que todo eso ya estaba pensado desde un principio, no es algo improvisado cuando un producto sale al mercado.
La importancia de la cadena de frío
Uno de los puntos más delicados de la distribución es la temperatura. Lo más seguro es que hayas oído hablar de “mantener en frío” o que se conserve en unos determinados grados el medicamento. Para algunos de ellos es fundamental dicha condición para que lleguen en buen estado.
Justo aquí es donde el empaquetado es más concreto:
- Contenedores térmicos
- Materiales aislantes
- Sistemas de refrigeración
Existen una serie de indicadores que registran si se han producido cambios en la temperatura. Lo más importante es que el medicamento se encuentre siempre dentro de un rango que sea el adecuado.
Si se rompe dicha cadena en algún momento, el producto es posible que pierda eficacia, aunque no lo parezca. Esto es algo que no se puede dejar al azar.
¿Qué ocurre con la trazabilidad?
Lo que se busca con ella es la posibilidad de seguir el rastro de los medicamentos desde que se fabrican hasta que se dispensan. Esto es importante para evitar que se produzcan falsificaciones, retirar rápido un lote si hay problemas o estar seguros de que se sigue con el circuito correcto.
En el embalaje hay una serie de códigos únicos etiquetas especiales o sistemas con los que es posible escanear y verificar el producto.
Puede que como usuario no lo notes, pero en el momento en que acudes a una farmacia, muchas veces dicho medicamento ha llegado a para una serie de controles gracias a esta serie de sistemas.
Los pequeños detalles que importan
Algunos detalles cobran relevancia y vamos a hablar de ello:
El tamaño de las cajas
Cuando se diseña un envase bien se aprovecha mejor el espacio existente para transportarlo y almacenarlo. Esto, cuando hablamos de miles o millones de unidades es fundamental. Además, tiene gran influencia en lo rápido que se realiza la gestión de los pedidos o en la forma que se organizan los almacenes.
La resistencia de los materiales
Cuando un envase se deforma con facilidad o puede ser abierto sin querer, esto puede producir una serie de problemas en cadena, tanto por el producto como por la confianza que llega a transmitir.
Los fallos se notan
No solemos acordarnos de la distribución hasta que algo sale mal. Cuando ocurre eso es porque algún elemento de la cadena falló, puede ser el transporte, el diseño o el almacenamiento, etc.
Esto hace que sean tan importantes los procesos, aunque desde fuera sea algo que no se ve.
El impacto ambiental
Este tema cobra bastante importancia, ya que esta clase de embalajes por su naturaleza suelen ser muy protectores, lo que al final implica que haya muchos materiales, capas y envoltorios en liza.
Los pasos que se han dado han sido grandes, optando por envases más compactos, menos materiales innecesarios, opciones reciclables y se ha optimizado el transporte para reducir emisiones. Eso sí, siempre el límite claro es que el medicamento llegue en un perfecto estado.
El último tramo: cuando le llega al paciente
Todo el proceso acaba cuando el medicamento llega a la farmacia o al domicilio de la persona. Aquí también podemos halar de la importancia del embalaje, que tendrá que ser práctico.
De igual manera, deberá ser sencillo en su mano, capaz de proteger el producto, que no haya dudas en su utilización.
Pensemos que al final todo se hace porque las personas necesitan tal o cual medicamento y todos los pasos que hemos visto solo tienen sentido si el último paso funciona correctamente.
Conclusiones que debemos tener claras
Nos tenemos que quedar con que la distribución del packaging farmacéutico suele pasar desapercibida hasta que nos paramos a pensarlo. Estamos ante una parte vital, pero que no es la más visible del sistema sanitario, la cual hace que todo funcione como es debido y que hace que el medicamento llegue en condiciones a la persona, de tal forma que se puede confiar en lo que estemos tomando, algo que es más importante de lo que pensamos.




