El primer cumpleaños de un bebé es un momento especial para los padres. Siempre lo ha sido. Ahora tenemos una serie de medios para organizarlo que no se tenían antes. Te presentamos un conjunto de sugerencias para que su celebración sea un acontecimiento inolvidable.
El niño notará que es un día diferente. Percibirá un trasiego en casa fuera de lo habitual. Es posible que vea reunidos a la mayor parte de las personas que se preocupan por él: padres, tíos, abuelos, hermanos. Pero no nos olvidemos que esta celebración es principalmente para los padres.
Este evento pone el colofón a un año que se ha vivido con intensidad. En el que han pasado muchas cosas en poco tiempo. Cosas, que en el caso de los padres primerizos, ha transformado por completo su vida.
A un ritmo frenético, hemos protagonizado una sucesión de experiencias. El parto, la llegada del niño a casa, las noches sin dormir, las visitas al pediatra, su primer día de guardería, sus primeros pasos, sus primeras palabras, nuestro regreso al trabajo después del permiso de maternidad o de paternidad. Momentos, que muchos de ellos hemos querido inmortalizar con fotos y videos que sacábamos con el móvil.
Nos hemos puesto a hacer cosas que nunca habíamos hecho, o que hacía tiempo que no hacíamos: preparar biberones, cambiar pañales, salir con el bebé de compras porque no podíamos dejarlo solo en casa.
No es que con el primer cumpleaños la crianza del niño haya acabado, ni mucho menos. No ha hecho más que empezar. Pero podemos estar satisfechos que la primera etapa, una de las más complicadas, la hemos superado con éxito.
No conozco ninguna persona que recuerde su primer cumpleaños. Nuestra memoria no alcanza a tanto. Pero para los padres, si lo saben organizar bien, puede ser una fiesta inolvidable. Aquí te comento algunos asuntos, que a mi parecer, si se tienen en cuenta, nos pueden ayudar a conseguirlo.
Los pasos para organizar la fiesta de cumpleaños.
Organizar un cumpleaños para un niño tan pequeño implica tomar una serie de decisiones. Queremos que el bebé lo disfrute, aunque su nivel de conciencia sobre el acontecimiento es limitado. Aun así, debemos intentar que la fiesta no altere su rutina habitual. Para eso debemos planificarlo con tiempo y plantearnos estas cuestiones:
- Elegir el día y la hora adecuada. A veces, aunque no coincida exactamente con el aniversario del nacimiento es conveniente celebrarlo un día en el que podamos reunir a todos los invitados. Las personas con las que queremos compartir el momento. Puede ser, por ejemplo, un sábado o un día festivo. En el que no haya inconveniente para que vengan los abuelos, los tíos, nuestros amigos. También debemos tener en cuenta la hora. El bebé tiene su propia rutina. Es posible que se eche una siesta después de comer y que se acueste pronto. Debemos escoger un horario en el que el niño esté despierto.
- Escoger el lugar. Podemos celebrar el cumpleaños en casa u organizar algo más elaborado como una pequeña fiesta en el parque, una salida en familia. Existen varias opciones.
- La comida. Aquí lo recomendable es no complicarse demasiado la vida. Lo importante es que los padres disfruten la fiesta junto a sus seres queridos. Unos snacks, unos sándwiches y unas bebidas puede ser más que suficiente.
- La tarta. Un asunto que suele preocupar en este primer cumpleaños es qué tarta se sirve. A la mayor parte de los padres les hace ilusión que el bebé saboree un pedazo del pastel. Muchos bebés, con el primer año de vida continúan comiendo papillas, mientras que a otros les ha empezado a salir los dientes y se encuentran en la transición de tomar comida sólida. Un bizcocho ligero de manzana o de calabaza, puede ser una buena opción.
Ideas de fiesta.
Los padres queremos que este cumpleaños sea una fiesta especial. Diferente a otras reuniones familiares que hacemos. La revista Diez Minutos nos propone varias ideas. Estas son algunas interesantes:
- Pícnic en el parque. Esta es una propuesta a tener en cuenta si tenemos otros niños un poco más mayores de invitados: los primos, los hijos de otros amigos. Para los padres puede representar un alivio. Ya que no tienen que dejar la casa preparada para recibir invitados. Con un bebé y los dos padres trabajando, la vivienda no suele estar preparada para recibir a mucha gente.
- Fiesta temática. Organizar una fiesta en alusión a una fruta o un dibujo animado que le guste a nuestro bebé puede ser una idea ingeniosa que nos haga pasar un rato divertido.
- Una fiesta de disfraces. En la misma línea de la idea anterior, podemos proponerle a los invitados que vengan disfrazados. Y de paso, disfrazarnos nosotros y a nuestro bebé. Seguro que provocamos alguna que otra risa.
- Una escapada familiar. Aprovechar el cumpleaños para salir toda la familia a pasar un día en la playa o en el campo, puede convertirse en un momento especial en el que realizamos algo que no solemos hacer habitualmente.
- Una pequeña fiesta tranquila en casa. Esta es una idea sencilla y completamente loable. Si no queremos complicarnos la vida y celebrar una fiesta en la intimidad, con preparar la comida preferida del bebé, preparar para nosotros unos platos que nos gusten y ponernos unos gorros de cumpleaños, puede ser suficiente para vivir una jornada entrañable.
La sesión de fotos.
Una opción que se está poniendo de moda para inmortalizar el primer año de vida del bebé es contratar una sesión fotográfica con un fotógrafo profesional. Esta sesión no se tiene por qué realizar en la fiesta de cumpleaños, se puede hacer en el estudio del fotógrafo, donde el profesional tiene el atrezo y el material necesario para preparar un reportaje de calidad.
En este sentido, la fotógrafa alicantina Paqui Sirvent, experta en fotografiar niños recién nacidos y bebés, organiza una sesión fotográfica que llama “Smash Cake”. Una sesión que simula el cumpleaños y donde el bebé juega con una tarta, se embadurna con la crema y se lo pasa en grande. Todo dentro de un ambiente seguro y controlado.
Son ideas que se les ocurren a los fotógrafos especializados en niños y en reportajes familiares y con los que se obtienen fotografías entrañables, que una vez en mano, los padres no dejan de mirar.
Se está haciendo costumbre que los padres contraten reportajes profesionales cuando los niños son bebés. Vemos en internet y en redes sociales fotografías de madres o padres con sus bebés en brazos, o la clásica foto del bebé en pañales o gateando y sonriendo con unos meses más.
Aunque cuando tenemos un bebé no paramos de hacerle fotos y de grabarle vídeos, nos agrada tener fotografías más profesionales que sobrevivan al tiempo. Algunas de ellas las revelaremos y las colgaremos enmarcadas en el salón y otras las guardaremos en la memoria del ordenador.
Si estamos pensando en hacerle un reportaje profesional a nuestro bebé, que mejor momento que su primer cumpleaños para realizarlo. Con esas fotografías festejamos con nuestro hijo ese momento tan especial, y dejamos una huella que queda para la posteridad.
A quién invitar.
Esta es una pregunta que nos hemos planteado todos los padres. Efectivamente, este primer cumpleaños es distinto a los demás. Aunque el niño vaya a la guardería y se lleve bien con otros bebés, no podemos afirmar que tenga amigos.
El número y tipo de invitados es más una decisión de los padres y hasta cierto punto, un aspecto secundario. Como nos recuerda el blog Bledina, a esas edades, para los niños lo más importante es captar la atención de los papás y recibir sus muestras de cariño.
Este primer cumpleaños puede ser una excusa perfecta para reunir a la familia más próxima. Aquella que no ha estado apoyando en ese primer año de vida, y con la que el bebé tiene un mayor contacto. Entre ellos, como no, los abuelos, los padrinos y los tíos.
Cuando hablamos de familia, nos referimos a la familia biológica y a la elegida. Nuestros amigos más cercanos. Los que han estado con nosotros este último año. Después de todo, como venimos señalando a lo largo de todo el artículo, este cumpleaños es una fiesta de celebración y de agradecimiento para la gente a la que le importamos y a la que le importa nuestro hijo.
El cumpleaños también puede ser una ocasión propicia para consolidar redes de apoyo. Otros padres que llevan a sus hijos a la guardería, que son de la misma edad que el nuestro, y con los que hemos coincidido en el parque o tomado un café al salir del jardín de infancia. O con esa vecina que nos ha hecho el favor de quedarse un momento con el niño cuando teníamos que bajar con urgencia a la farmacia. O que simplemente nos ha prestado la batidora para hacer la papilla, aquel día que se nos estropeó.
El que este cumpleaños no sea tan multitudinario, como otros que vendrán, no significa que no sea especial.




