Cómo cuidar la salud de tu cabello rizado

rizado

Siempre he tenido el cabello muy rizado. De esos que no puedes simplemente peinar y salir, porque, si lo haces, acaba pareciendo cualquier cosa menos un peinado. Y me encanta, pero cuesta muchísimo que siempre esté sano y brillante. De hecho, con los años he aprendido que el pelo rizado tiene sus propias reglas y que, si quieres que luzca sano y bonito, hay que cuidarlo bien. No vale cualquier champú ni cualquier rutina.

Si también tienes el cabello rizado, seguro que te ha pasado alguna vez eso de que un día te ves los rizos espectaculares y al siguiente parece que tu pelo tiene vida propia (y no en el buen sentido).

Pero con unos cuantos cambios en la rutina, se pueden evitar muchos de esos días malos.

 

Consejos de cosas que a mí me han funcionado

  1. Hidratar, hidratar y volver a hidratar

El cabello rizado tiende a ser seco. Es así, no hay vuelta de hoja. La forma en espiral hace que los aceites naturales del cuero cabelludo no lleguen bien a las puntas, así que la hidratación es clave. Yo uso una mascarilla al menos una vez a la semana, pero además aplico productos hidratantes cada vez que lavo el pelo.

Una de las cosas que me cambió la vida fue empezar a usar cremas de peinado y leave-ins. Si sales de la ducha y no aplicas nada, es muy probable que el pelo se te encrespe. Yo aplico una crema con el cabello húmedo y después uso un poco de aceite para sellar la hidratación. Con esto consigo que los rizos se mantengan definidos por más tiempo y, sobre todo, que no parezcan paja al día siguiente.

Otro truco que me ayuda es el «método LOC«: Líquido (agua o un spray hidratante), Aceite (para sellar la humedad) y Crema (para definir). Si tienes el pelo muy seco, merece la pena probarlo.

 

  1. Lavar con productos adecuados

Olvídate de los champús con sulfatos agresivos. De verdad, tu pelo te lo agradecerá. Cuando empecé a leer etiquetas y a usar productos sin sulfatos ni siliconas, mi cabello mejoró un montón. No es que tengas que gastar un dineral en champú, pero intenta elegir uno que sea suave y que no te arrastre toda la hidratación del pelo.

En cuanto a la frecuencia de lavado, esto depende de cada persona. Yo lavo mi cabello dos o tres veces por semana, porque si lo hago más seguido se reseca, pero tampoco puedo dejarlo demasiado tiempo sin lavar porque acumula productos y pierde definición. Encuentra el equilibrio que mejor te funcione.

Ah, y si puedes, usa agua tibia o fría en el último enjuague. El agua caliente abre demasiado la cutícula del cabello y hace que se vea más encrespado.

 

  1. Peinar con cuidado

Peinar el cabello rizado es un arte. No puedes pasar un cepillo normal en seco porque acabas con una nube en la cabeza. Lo mejor es desenredarlo con un peine de dientes anchos o con los dedos, y siempre con el pelo húmedo y con algún acondicionador o crema de peinado.

Yo he notado que desenredarlo en la ducha con el acondicionador puesto hace que se me caiga menos y que los rizos se mantengan mejor formados.

Y otro consejo importante: empieza por las puntas e ir subiendo poco a poco. Si empiezas desde la raíz, solo vas a partir el cabello y a hacerte daño.

 

  1. Evitar el calor en exceso

Las planchas y los secadores con aire caliente no son amigos del pelo rizado. Si los usas de vez en cuando no pasa nada, pero si lo haces seguido, notarás que el pelo pierde su forma y se vuelve más frágil.

Cuando necesito secarlo rápido, uso un difusor con aire tibio y a baja potencia. De esta forma los rizos quedan definidos y no se deshacen. Y si quiero darle un extra de volumen, me inclino hacia adelante y seco el cabello boca abajo.

 

  1. Cortar las puntas regularmente

Un error muy común es pensar que, porque el pelo rizado no se nota tanto cuando está dañado, no hay que cortarlo. Pero las puntas abiertas siguen estando ahí y, si no se cortan, el pelo se ve más apagado y sin forma.

Yo intento cortar las puntas cada tres meses. No hace falta un cambio radical, solo un par de centímetros para mantener el cabello sano.

 

  1. Visitar la peluquería de vez en cuando

Esto es algo que antes evitaba porque pensaba que nadie entendía mi tipo de pelo. Pero lo cierto es que hay peluquerías especializadas en cabello rizado y marcan la diferencia. Los profesionales tienen productos específicos y saben cómo cortar y tratar los rizos sin estropearlos. Yo no sabía que contactaban con proveedores especializados en cabello rizado, como me explicaron los profesionales de este sector, Rizo Philia, cuando me asesoré con ellos.

Si nunca has ido a una peluquería especializada, te recomiendo probar. Además, los productos que usan suelen ser de proveedores que trabajan con cabello rizado, así que es un buen sitio para descubrir marcas que realmente funcionan.

 

  1. Dormir protegiendo los rizos

Si te acuestas con el pelo suelto y sobre una almohada de algodón, es muy probable que al día siguiente tengas los rizos aplastados y con frizz. Para evitar esto, yo uso una funda de almohada de satén o me hago un «pineapple», que es una coleta alta y suelta con una goma suave. Esto ayuda a que los rizos no se deshagan mientras duermo.

Cuidar el cabello rizado requiere paciencia, pero cuando das con la rutina que te funciona, los resultados valen la pena. Y lo mejor es que, con el tiempo, cada vez necesitas hacer menos ajustes porque tu pelo está sano y fuerte. Si aún no has encontrado lo que mejor le va a tu cabello, prueba algunas de estas ideas. Seguro que notarás la diferencia.

 

Consejos de la abuela

Si algo tenían nuestras abuelas era experiencia. Puede que no usaran productos de marca ni siguieran tendencias capilares, pero sabían cuidar el cabello con lo que tenían a mano. Y muchas de esas técnicas siguen funcionando a día de hoy.

  • Uno de los trucos más clásicos es el enjuague con vinagre de manzana. Suena raro, pero ayuda a cerrar la cutícula del cabello, aporta brillo y reduce el encrespamiento. Solo hay que mezclar una parte de vinagre con tres de agua y usarlo como último enjuague después del lavado. No te preocupes por el olor, desaparece cuando el pelo se seca.
  • Otro remedio que funciona es el aceite caliente para nutrir el cabello. Se calienta un poco de aceite (de oliva, coco o almendras) y se aplica de medios a puntas. Luego, se envuelve la cabeza en una toalla caliente y se deja actuar al menos media hora antes de lavar el pelo. Esto aporta una hidratación profunda y previene el frizz.
  • También hay que hablar del famoso cepillado antes de dormir, aunque en el caso del cabello rizado, no con un cepillo normal. Nuestras abuelas decían que cepillarse 100 veces el pelo cada noche lo mantenía sano, pero en el caso de los rizos, lo mejor es usar los dedos o un peine de dientes anchos para acomodar los rizos antes de dormir y evitar que se enreden demasiado.
  • Y un último truco: no laves el pelo con agua muy caliente. Muchas abuelas usaban agua fría para aclararse el cabello porque decían que dejaba más brillo. Y tenían razón: el agua fría ayuda a sellar la cutícula y mantiene la hidratación dentro del cabello.

 

Consejos naturales

Si prefieres evitar químicos en tu rutina capilar, hay muchos ingredientes naturales que pueden ayudar a que tu pelo rizado esté más sano y definido.

  • Uno de los más efectivos es el gel de linaza. Se hace hirviendo semillas de lino en agua hasta obtener una textura gelatinosa. Este gel es un fijador natural que define los rizos sin dejarlos rígidos ni pegajosos. Además, hidrata y protege el cabello.
  • Otro ingrediente estrella es la aloe vera. Su gel es un hidratante natural que también fortalece el cabello y ayuda a combatir el encrespamiento. Puedes aplicarlo directamente sobre el pelo húmedo o mezclarlo con un poco de aceite para potenciar sus efectos.
  • Si buscas un champú natural, prueba con infusión de romero o manzanilla. El romero fortalece el cabello y estimula el crecimiento, mientras que la manzanilla aporta suavidad y brillo. Solo tienes que hacer una infusión concentrada y usarla como último enjuague después de lavar el cabello.
  • Para nutrir en profundidad, nada como una mascarilla de aguacate y miel. El aguacate es rico en grasas saludables y la miel retiene la humedad, por lo que esta combinación es perfecta para los rizos secos. Solo hay que triturar medio aguacate con una cucharada de miel, aplicar la mezcla en el cabello y dejarla actuar unos 30 minutos antes de lavar.

 

Si tienes pelo rizado, ya lo sabes

No hace falta llenarse de productos carísimos ni seguir modas: lo importante es conocer tu propio cabello y darle lo que necesita. Ya sea con trucos de la abuela o con ingredientes naturales, lo esencial es mantenerlo hidratado y tratarlo con cariño.

Si aún no has probado algunos de estos consejos, anímate.

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