Bueno y malo de los implantes de carga inmediata

Una de las áreas de la odontología que más avanza y cuyos avances son más notables es la implantología. Dentro de la odontología implantológica, uno de los enfoques que más revolución ha generado es el relativo a la carga inmediata sobre los implantes dentales. Este protocolo revolucionario hace posible que se pueda colocar una prótesis dental de forma provisional o definitiva en un plazo de cuarenta y ocho a setenta y dos horas después de la colocación del implante, lo que supone un cambio en las reglas de juego de la odontología, sobre todo en términos de comodidad y eficiencia, tanto para el paciente como para el profesional.

La carga inmediata en odontología es una de las técnicas de implantología más vanguardistas. Esta técnica en particular hace posible que el paciente pueda disfrutar de sus implantes dentales de forma prácticamente inmediata tras su colocación, debido a que en el mismo momento en el que se coloca, se hace lo mismo con la correspondiente prótesis dental que va a reponer el diente ausente.

La palabra “prácticamente” se utiliza debido a que depende directamente de la situación particular de cada paciente. El nuevo diente se puede colocar inmediatamente después de la colocación del implante o puede ser necesario esperar entre uno y dos días, tres a lo sumo. En los casos más sencillos en los que hay que sustituir uno o dos dientes, lo más habitual es colocar el nuevo después de colocar el implante. Sí, por el contrario, hay que colocar varios implantes y dientes; es necesario coordinarse con un laboratorio que fabrique las prótesis y, si son varias, se requiere más trabajo y maquinaria, lo que deriva en la necesidad de más tiempo.

Por lo tanto, esta técnica de la implantología cuenta con una clara diferencia con los protocolos convencionales de prótesis sobre implantes: con la carga inmediata, el paciente no tiene que esperar a la cicatrización y osteointegración correspondientes, que duran entre dos y tres meses, sin dientes o utilizando una prótesis removible.

Cuando se indica la carga inmediata

Para conocer algo más sobre este tipo de implantes, hemos consultado con los profesionales de la odontología de Quintana 1 Dental, una clínica dental de excelencia, con más de treinta y cinco años de experiencia a sus espaldas. Como ellos mismos no explican, se pueden producir dos situaciones en las que utilizar esta técnica: la pérdida de uno o varios dientes y alto compromiso a nivel estético y la rehabilitación de toda una arcada.

En el primer caso, nos encontramos ante pacientes cuyo problema carece de solución en sus incisivos, caninos o premolares superiores o inferiores. Cuando se produce una de estas situaciones, es muy frecuente combinar los implantes de carga inmediata (colocando los implantes cuando se extraen los dientes en mal estado) con la carga inmediata que supone la colocación de los nuevos dientes protésicos en el momento o pocas horas después. En estos casos se suele hablar de estética inmediata y no de carga inmediata, ya que los dientes provisionales fabricados en el momento se hacen ligeramente más cortos que el resto para que no reciban una fuerza excesiva que haga que peligren.

Si se produce la segunda situación, estamos ante pacientes en los que todos los dientes de una de las arcadas, sea la superior o sea la inferior, tienen un pronóstico que obliga a la extracción. En estos casos, la prótesis siempre va a estar en contacto con la masticación, aunque está demostrado que, si son varios los implantes a colocar y se unen a una estructura rígida, los implantes y las piezas no peligran.

Si bien en estas dos situaciones se aconseja y se recurre a la carga inmediata, existen situaciones en las que puede estar contraindicada y no debe realizarse. De manera que en los casos en los que se están reponiendo los sectores posteriores de un paciente, es decir, los molares, no tiene mucho sentido realizar la carga inmediata. Por un lado, porque no existe compromiso estético y por otro, cargar de forma inmediata implantes en la posición que tienen los molares conlleva un mayor riesgo de fracaso en el tratamiento, debido a que estas piezas se encuentran sometidas a fuerzas de masticación muy altas. En los molares, la mejor opción es siempre esperar a que la osteointegración de los molares se complete para integrar los dientes.

Por otro lado, no se puede hacer carga inmediata cuando al colocarse el implante tiene poca estabilidad primaria, lo que quiere decir que no se quedan firmemente ligados al hueso, lo que suele ocurrir cuando la calidad y cantidad de hueso que presenta el paciente no son las adecuadas.

Sin embargo, en la actualidad, salvo estas dos situaciones, no existen otras que contraindiquen la carga inmediata. Siempre que el paciente tenga buena salud y sus hábitos lo permitan, además de lograr la necesaria estabilidad primaria, se puede llevar a cabo este tipo de tratamiento de implantología.

Un procedimiento con sus pros y sus contras

Visto lo visto, podemos decir que la carga inmediata proporciona numerosos beneficios a los pacientes, sobre todo teniendo en cuenta el protocolo tradicional y el tiempo necesario para realizarlo. Entre las ventajas de este tratamiento en particular, destacamos la reducción del tiempo de tratamiento, puesto que permite que se realicen restauraciones inmediatas, reduciendo de forma muy significativa la duración total del tratamiento.

Además, supone una mejora estética inmediata, lo que es muy adecuado en las zonas donde la estética es crítica. Supone una mejor aceptación del tratamiento por parte del paciente, ya que se evitan periodos de tiempo sin dientes o utilizando una prótesis removible. Sin olvidar que preserva los tejidos blandos y la arquitectura gingival al seguirse protocolos quirúrgicos y protésicos mínimamente invasivos.

Toda cara tiene su cruz y la implantología de carga inmediata no iba a ser menos. Las consideraciones y desventajas que hay que tener en cuenta son las siguientes:

  • Selección estricta del caso. No es aplicable a todos los pacientes. La calidad ósea, la estabilidad primaria y la ausencia de parafunciones son esenciales.
  • Mayor riesgo en casos de baja densidad ósea. En ciertos escenarios se puede aumentar el riesgo de fracaso si no se respetan como corresponde los criterios biomecánicos.
  • Necesidad de planificación digital avanzada. Es esencial recurrir a la cirugía guiada y el diseño protésico previo para garantizar que el tratamiento se realiza con precisión.

El procedimiento de un tratamiento de carga inmediata se lleva a cabo con un protocolo cien por cien digital. Esto hace posible que se realice de forma rápida, precisa y cómoda para el paciente, que con solo dos visitas obtiene sus dientes fijos provisionales con un resultado estético excelente.

Lo primero que se hace es un estudio previo y la consiguiente preparación. El dentista examina de forma completa y exhaustiva al paciente, incluyendo radiografía, fotografía y tomografía computarizada para examinar la boca al detalle, conocer la disponibilidad del hueso y optar por el implante a colocar y la posición del mismo. Es muy habitual incorporar en el protocolo un escaneado en tres dimensiones con el que se planifica y diseña con antelación la carga inmediata para poder colocar unos nuevos dientes pocas horas después de la extracción. Antes de iniciar el tratamiento, se suele realizar una limpieza bucal.

El siguiente paso es la cirugía que se lleva a cabo al día siguiente del estudio. Esta visita es más larga, puesto que se extraen las piezas que van a ser sustituidas por implantes. Esto implica procedimientos adicionales como injertos de tejido blando, injertos óseos, etc. La intervención puede durar una o dos horas. Una vez que se colocan los implantes, se toman los registros para confeccionar la prótesis a colocar sobre el implante.

Una vez se tienen los archivos correspondientes a cada prótesis que hay que colocar, se fabrican con la fresadora o la impresora en 3D. Estas prótesis se fabrican con resinas que ofrecen una excelente estética y resistencia. Se colocan dentro de las veinticuatro horas que siguen a la cirugía, siendo preferible hacerlo en la misma tarde en la que se ha llevado a cabo. Una vez realizado el tratamiento, el paciente puede llevar una vida prácticamente normal, aunque deberá seguir una dieta blanda durante unos meses, para que los implantes queden fijados de forma definitiva al hueso. Una vez transcurrido ese tiempo, se puede cambiar a la dieta normal.

Por último, una vez pasan dos meses y los implantes se encuentran correctamente integrados en el hueso, lo más frecuente es sustituir la prótesis provisional de carga inmediata por una fabricada con materiales de mayor durabilidad y que proporcionen mayor estabilidad a lo largo del tiempo.

En definitiva, el tratamiento de carga inmediata supone uno de los tratamientos más vanguardistas y con mayor demanda en la actualidad. Esto se debe a que se trata de un tratamiento que implica una implementación segura y efectiva de los implantes y coronas en un menor tiempo del habitual. El mayor riesgo que presenta es la falta de osteointegración por sobrecarga temprana, pero se puede controlar y evitar en la mayoría de los casos. Como fuere, lo mejor es siempre seguir las recomendaciones del profesional.

¿Te gusta este artículo?

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir LinkedIn
Compartir en Pinterest