La construcción del futuro en el presente

Cada vez nos parecemos más a esas películas futuristas en las que la tecnología gobierna algunos sectores, dejando atrás a otros. Por mucho que se pretenda o nos quieran hacer creer, no todo el mundo, ni los sectores ni la propia sociedad, avanza al mismo ritmo. Esto no es ni mejor ni peor, tan solo es una realidad. Sectores como la ingeniería o la informática avanzan a mayor velocidad que otros que van a la zaga en base a lo que se logra en ellos. Lo que quiere decir que los avances tecnológicos se producen a merced de los sectores más innovadores, como la informática, que posteriormente se traslada al resto.

Uno de los sectores que cada vez se beneficia más de la tecnología más vanguardista no es otro que el de la construcción. Parece difícil de creer sobre todo cuando nos vienen a la mente los albañiles trabajando; en esos casos, tecnología poca. O eso creemos.

La evolución de las tecnologías incide en todos los sectores en mayor o menor medida y de forma más o menos directa. En las últimas décadas, el sector de la construcción se ha visto afectado por ellas, dando como resultado una nueva revolución industrial. Los avances tecnológicos experimentados por el sector han incidido en la construcción, dando lugar a lo que se denomina construcción 4.0.

Estos cambios producidos en un sector tan grande como el de la construcción se han producido a causa de la necesidad de promover la eficiencia, la eficacia y la optimización de los procesos y recursos, con objeto de llevar a cabo proyectos más sostenibles. Este nuevo concepto de construcción implica los procesos de construcción digitalizados gracias a la implementación de las nuevas tecnologías y sus correspondientes metodologías. El sector de la construcción se ha visto en la necesidad obligada de avanzar para evitar el declive, lo que ha hecho que su entorno cambie y avance en la misma medida.

Lo que conlleva la implementación de las nuevas tecnologías

El mundo de la construcción abarca muchos ámbitos y áreas, cada una de las cuales adopta la tecnología que más le conviene. En el caso de los arquitectos, implementan nuevas formas de desarrollo para hacer los diseños, añadir nuevos sistemas o ejecuciones diferentes a las habituales. Algo que saben bien en Geneo, como empresa de construcción y rehabilitación de edificios, es que los cambios que se realizan en el sector se llevan a cabo por alguna razón. El avance de la sociedad exige cambios en su entorno; es algo inevitable. Por lo tanto, el sector de la construcción implica seguir con esos avances.

La digitalización en todo el proceso de construcción y la implementación de las nuevas tecnologías plantean diferentes objetivos, como la optimización y estandarización de procesos, su normalización, mejorar la gestión y ejecución de los proyectos y automatizar los proyectos que sean más repetitivos. Así como mejorar las instalaciones que se construyen y realizar proyectos sostenibles que contribuyan a mejorar el medio ambiente.

Este tipo de avances tecnológicos y digitales está produciendo un cambio radical del hardware, el software y las personas implicadas en las obras de construcción. Con formas mejor estructuradas a la hora de recopilar los datos que se obtienen del entorno de una obra, los constructores cuentan con una percepción e imagen más clara de cómo hacer que sus operaciones sean más eficientes.

Estos grandes avances no se suceden de manera aislada. Los lugares de construcción más innovadores en el momento actual se caracterizan por la integración de varias nuevas tecnologías que se informan recíprocamente. Antes de que comience la construcción, los algoritmos de aprendizaje automático pueden optimizar el proceso para obtener el mejor precio de los materiales. En función del avance de la construcción, un robot cuadrúpedo puede moverse por la obra haciendo uso de la inteligencia artificial y capturar la realidad existente con objeto de sortear posibles peligros y obstáculos. La misión de este robot no es otra que la de inspeccionar el trabajo realizado e identificar los posibles riesgos de seguridad. Con los datos obtenidos se actualiza el modelo BIM dinámico de la obra. Esta información puede servir igualmente para dirigir un robot de impresión en tres dimensiones que extruya líneas de hormigón bajo el carbono, por citar algunos ejemplos.

Se trata de unas tecnologías capaces de proporcionar a los contratistas la posibilidad de conocer de primera mano lo que sucede en cada una de las partes del proyecto, con un detalle máximo. Esto supone ahorrar tiempo y costes durante todo el proceso.

El aprendizaje automático de la IA se vale de algoritmos para detectar los patrones que tienen los datos o el entorno y reacciona de forma dinámica a las observaciones que hace, de manera que se mejora el rendimiento. En muchas ocasiones, estos datos se utilizan para identificar patrones, conflictos y riesgos para la seguridad. De manera que se optimiza la oferta y se minimizan los riesgos en lo que a costes o plazos respecta, antes incluso de iniciar la construcción.

Nuevas tecnologías en la construcción

Los avances de la construcción en este aspecto se apoyan en los pilares tecnológicos de los que vamos a hablar a continuación. Podemos empezar por el big data, que, para muchos, relacionarlo con la construcción puede resultar, cuanto menos, extraño. Se trata de un concepto de lo más conocido, una herramienta capaz de permitir que se gestione una ingente cantidad de datos imposibles de manejar y cotejar de manera convencional. El sector de la construcción maneja una gran cantidad de datos, por lo que el Big Data resulta de gran utilidad, además de ser necesario para que se agilicen los procesos. Condensar gran cantidad de datos valiosos para el sector hace posible que se ahorre mucho tiempo en la gestión y se mejore el control de la información.

Pasamos a la inteligencia artificial ya mencionada. Esta nueva tecnología es de lo más conocida y nombrada en estos momentos. Presente en prácticamente todo lo que nos rodea, aunque sea a través del teléfono móvil, se basa en la programación de algoritmos que permiten que el ordenador aprenda a razón de que reconoce patrones complejos, al mismo tiempo que los gestiona y administra para poder utilizarlos en el futuro. Este es un enorme avance a la hora de automatizar procesos repetitivos y fáciles de ejecutar, así como aplicaciones más complejas que se desarrollan aunando IA y domótica, obteniendo como resultado robots capaces de ejecutar tareas que requieren gran esfuerzo para las personas.

Internet es la herramienta más utilizada; de eso no cabe duda. Aquí entra en juego el Internet de las Cosas o IoT. La domótica permite crear interconexiones entre prácticamente cualquier aparato o dispositivo electrónico con la intención de automatizar los procesos. El internet de las cosas hace posible que los objetos se conecten a la red y con otras personas entre sí. Utilizar dispositivos conectados entre ellos dentro de un sector como el de la construcción hace posible obtener la información actualizada en tiempo real sobre el desarrollo de las obras que se están llevando a cabo. Instalar este tipo de dispositivos inteligentes en los elementos de construcción permite identificar la presencia de elementos defectuosos, evitando problemas en el futuro.

Esto nos lleva a la metodología BIM (Building Information Modeling), cuyo objetivo principal no es otro que el de centralizar toda la información relativa al proyecto en cuestión, de forma digital. De manera que todos los profesionales que se encuentren dentro del desarrollo y ejecución del proyecto dispongan de accesos a toda la información necesaria en cualquier momento. De esta forma se pretende estandarizar y optimizar el trabajo de construcción, haciendo que los procesos sean más eficientes y permitiendo un acceso continuo a la información y las actualizaciones o cambios que se produzcan o se integren en el proyecto.

Una de las tecnologías más punteras de las que se puede hablar a día de hoy, aparte de las mencionadas, es la biométrica. La biometría es una tecnología de lo más vanguardista y que hace referencia al uso de las medidas biológicas y las características físicas de las personas, de manera que se pueden identificar a través de un dispositivo de reconocimiento de huellas dactilares. Los sistemas biométricos más actuales ya se integran en los proyectos de arquitectura más innovadores, puesto que suponen un gran avance en las instalaciones en las que se implementan. La principal aplicación que tiene esta tecnología es la de controlar el acceso a los edificios. Su objetivo no es otro que el de garantizar la seguridad de las personas, optimizar el control de los accesos y realizar una gestión integral de los mismos en los edificios en los que se instalen.

Existen otras tecnologías aplicadas y utilizadas en el sector de la construcción, incluyendo las que implican a los materiales además de los procesos. A medida que las tecnologías maduren y alcancen mayor capacidad técnica, dejarán de ser meras herramientas o productos individuales que no toda empresa constructora utiliza, para convertirse en un entorno de datos global con todo lo que ello implica. Hasta la fecha, el sector evoluciona tecnológica y digitalmente a un ritmo insospechado para algo que se considera en gran parte un trabajo de fuerza.

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