¿Qué es la halitosis y cómo podemos tratarla?

Si nos paramos a pensar un segundo en nuestra autoestima daremos con una afirmación muy clara y genérica: ¡Las personas tenemos muchos complejos! De hecho, solemos ser nosotros mismos los primeros en detectar un defecto propio antes de que otros lo hagan, y una vez lo hemos detectado, lo pasamos fatal (sobre todo si no tiene solución inmediata).

Y es que, a pesar de que algunas cosas suelen ser simples y prácticamente imperceptibles para los demás, algunas cosas sí que se ven o se notan a simple vista ¡y son las que más nos preocupan!

Por ejemplo, el aliento. La boca suele suponer muchos problemas para la mayoría de nosotros, ya que la sonrisa es un fuerte elemento de atracción o rechazo para el ser humano. Los demás pueden aceptar más o menos si tienes un diente o dos torcidos (lo cual dice mucho de su personalidad) e incluso si te faltan, ya que esto sólo supone un pequeño detalle visual. Sin embargo, el mal aliento sí que puede ser un aspecto desagradable para otros y para nosotros mismos a tener en cuenta, y por ello es lógico que nadie quiera tenerlo.

El mal aliento puede originarse por diversos factores: muchas personas lo tienen al despertar porque duermen con la boca cerrada, mientras que otras tienen mal aliento simplemente porque no se lavan los dientes a diario o fuman. Por desgracia, no todo es tan simple como lavarnos los dientes o comernos un chicle; existen problemas más complejos que requieren tratamientos más específicos como la halitosis.

¿Qué es y por qué se origina?

La halitosis, comúnmente conocida como mal aliento, es un problema que se caracteriza por la emisión de un olor desagradable desde la boca. Este olor puede ser ocasional o crónico y puede ser causado por una variedad de factores.

Las causas más comunes de la halitosis son:

  • Mala higiene bucal.

La acumulación de restos de comida y bacterias en la boca puede llevar a la descomposición de partículas de comida y la liberación de compuestos malolientes. Los dentistas nos recomiendan que nos lavemos los dientes al menos 3 veces al día, una vez por cada comida principal (desayuno, comida y cena).

  • Enfermedades bucales.

Las enfermedades bucales como la gingivitis, periodontitis, las caries o la acumulación de placa bacteriana también pueden contribuir al mal aliento.

  • Tabaquismo.

Fumar es una de las causas principales que desencadenan la halitosis.

Esto ocurre porque fumar seca la boca, lo que reduce la producción de saliva (un componente clave en la limpieza natural de la boca), por lo que, si no disponemos de saliva suficiente no eliminaremos bien los restos de comida y obtendremos como resultado mal aliento (halitosis). Además, el humo del tabaco deja residuos en la boca, los pulmones y el sistema digestivo, lo que puede contribuir al mal aliento persistente.

Por si fuera poco, el tabaco también puede causar enfermedades en las encías, las cuales también generan mal aliento como hemos visto anteriormente.

¡Imagínate de todo lo que se libra tu cuerpo cuando decides dejar de fumar!

  • Enfermedades sistémicas.

Algunas enfermedades sistémicas, como la diabetes, los problemas del hígado y los trastornos del tracto respiratorio superior, también pueden causar halitosis como un síntoma secundario.

¿Cómo podemos tratarla?

Para tratar este problema primero debemos identificarlo, y para ello debemos acudir a nuestro dentista según recomiendan los profesionales de Dentsur.
Una vez acudamos a nuestro dentista o nuestro médico, éste se encargará de mandarnos un tratamiento adecuado para poder combatir la halitosis. Además, es probable que nuestro médico nos aconseje implementar algunos hábitos en nuestro día a día como los siguientes:

  • Mantener una buena higiene bucal, incluyendo cepillarse los dientes al menos dos veces al día, usar hilo dental diariamente y limpiar la lengua.
  • También es habitual que nos recomienden evitar alimentos y bebidas que puedan causar mal aliento, como el ajo y la cebolla.
  • Si fumamos, es necesario que dejemos de hacerlo. Dejar de fumar no es fácil, y en el caso de que te resulte demasiado difícil siempre puedes acudir a tu médico para éste te proporcione consejos para dejar de fumar. Debemos entender que, aunque nos parezca muy complicado, dejarlo será mejor para mejorar nuestra salud en general, además de para combatir eficazmente la halitosis.
  • Asimismo, recordamos que mantenerse bien hidratado y estimular la producción de saliva es importante para combatir el mal aliento. Esto se consigue mediante el consumo regular de agua y el uso de enjuagues bucales sin alcohol.

Ante todo, no te desesperes pues este problema tiene solución ¡esperamos que este artículo te haya servido de inspiración!

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