¿De qué se trata la odontología holística?

¿De qué se trata la odontología holística?

Por su parte, el término holismo viene del griego y significa “totalidad” o “por entero” y se conoce como una posición que defiende que los sistemas y sus propiedades deben ser analizados en su conjunto y no solo a través de las partes que los componen.

Por lo que, en concreto, la odontología holística es una forma de entender la odontología que observa al paciente desde una perspectiva global a través de los dientes y la boca. Se basa en los poderes de sanación naturales del organismo con la influencia del medio ambiente en los tejidos, empleando tratamientos modernos y tradicionales, viendo al paciente como un todo: órganos, emociones y procesos vivenciales.

Es decir, con ella se trabaja la salud bucal del paciente, sin dejar a un lado los aspectos de su salud general y los aspectos psicológicos. Incluso, toma en cuenta las emociones, la forma de ser y el comportamiento.

Y es que existe numerosa evidencia científica que demuestra la relación que guardan la salud oral y la salud general, al mismo que la tienen también la postura global del cuerpo humano con la oclusión dental.

El objetivo de la odontología holística

Como veníamos explicando, la odontología holística observa al ser completo a través de los dientes y boca. Trabaja con los últimos avances tecnológicos e innovación, pero hace una evaluación más completa de la enfermedad y sus posibles causas, las cuales a veces tienen que ver con  nuestra salud general y mental.

Así mismo, se tratan las patologías de la boca como caries, dolores difusos, sensibilidades o molestias musculares, desde un punto de vista global, más allá de solo la solución puntual del problema, sino también buscando su origen.

Esto porque se ha descubierto que existen muchos problemas sistémicos que tienen su origen en la cavidad bucal y a la vez, problemas dentales que se originan en otras áreas del cuerpo y la mente.

Observando la relación diente-órgano-emoción  es que podemos ampliar la visión de nuestras dolencias y profundizar un poco más en algunos problemas.

Las diferentes subespecialidades de la odontología holística

El equipo especialista en odontología holística de la Clínica Dental Gaudí nos exponen las diferentes subespecialidades que ofrece esta rama de la odontología para el tratamiento de los pacientes:

  • Odontología neurofocal

En ella se estudia las relaciones de los dientes con todo el sistema nervioso, los distintos órganos, vertebras, glándulas, etc., con una visión integradora.

  • Terapia neural

Se trabaja sobre el sistema nervioso vegetativo, que regula las funciones de órganos y tejidos integrándolos en ese conjunto.

Cualquier irritación sobre este sistema como en el caso de cicatrices, infecciones, intervenciones quirúrgicas, dientes o estrés se considera que pueden alterar el sistema y hacer aparecer síntomas y signos diversos en diferentes partes del organismo.

La terapia neural busca neutralizar estas irritaciones, aumentando la respuesta automática del propio organismo por medio de infiltraciones en estos focos de una pequeña cantidad de anestesia local llamada procaina.

  • Kinesiologia aplicada

La kinesiología es la ciencia que estudia el movimiento del cuerpo humano y que utiliza los tests musculares como mecanismo de bio-comunicación con el cuerpo.

En el campo de la odontología, esta nos permite diagnosticar desequilibrios del organismo y plantear el mejor tratamiento posible.

El test muscular utilizado por esta ciencia se trata de una técnica manual de resistencia – contraresistencia, en donde se establece un código binario de músculo fuerte/músculo débil.

Además, también se utiliza el test de Meersman cuando queremos determinar si estamos ante situaciones donde la boca es estructuralmente un campo interferente en los problemas posturales del paciente.

  • Homeopatía Spagyrica o MTO (medicina tradicional de occidente)

La base de este sistema se apoya en las fuentes tradicionales de la medicina occidental como la spagyria de Paracelso y su escuela:

  • Homeo = Semejante
  • Therapeia = tratamiento
  • Spagyria = Alquimia
  • Spân / spao = Extraer
  • Ageiren = Reunir

Así se establece que para cada enfermo existe una posibilidad distinta de tratamiento dependiendo de la forma de reaccionar ante las diferentes situaciones patógenas. Esta reacción puede manifestarse en distintas ubicaciones orgánicas o incluso a niveles de respuesta más generales.

Sin importar cual es el origen de una enfermedad, el individuo, necesita estimular de aquellos mecanismos internos implicados en la respuesta defensiva para poder combatirla. La homeospagyria activa, por lo tanto, le ayuda nutriendo mediante medicamentos homeopáticos alquimizados los órganos, sistemas o emociones en cuestión

  • Flores de Bach

Es un método de tratamiento natural muy conocido creado por el Dr. Edward Bach y se define como  un tratamiento energético-vibracional que ayuda a mantener la salud y el  equilibrio tanto físico como emocional como espiritual, utilizando las 38 esencias florales por las que está compuesto.

Cuando lo aplicamos a la odontología, las esencias florales trabajan según la analogía que presenta la enfermedad. Por ejemplo, en esos casos graves de gingivitis en los que tan solo con tocar la encía comienza a sangrar, podríamos utilizar las esencias de IMPATIENS, WALNUT y CRAB APPLE. O para tratamientos de dolores rabiosos, la de HOLLY. Cada caso en concreto demanda un criterio de selección de esencias diferente.

  • Odontología sin metales

Cuando colocamos metales en nuestra boca, nos provocan un diferencial de potencial que se puede traducir en pequeñas corrientes eléctricas que aumentan el estrés del organismo. Y, como en todo, es el umbral de tolerancia biológico de cada persona el que dicta hasta que punto un elemento como el metal pueden afectar nuestra salud.

En odontología convencional siempre se han utilizado una gran variedad de metales como cromo, cobalto, mercurio, niquel, estaño, paladio, plata, titanio, etc. Pero ya que aquí lo importante es no crear corrientes eléctricas, se intenta minimizar al máximo el número de metales diferentes presentes en la boca e incluso, eliminarlos todos. Se evita el uso de este material y se suplanta por otros menos invasivos como la cerámica, el zirconio o los policerámicos.

  • Extracción de amalgamas.

Las amalgamas dentales han sido, durante muchos años, el único material utilizado para la obturación o reconstrucción de caries, y a pesar de que hoy en día han caído en desuso e incluso han sido prohibidas en países como Suecia, Noruega o Dinamarca, hay mucha gente que sigue llevándolas.

Estas están formadas por diferentes aleaciones de metal con una cantidad  de mercurio de un 50 %, además de que también contienen estaño, plata, cobre o zinc.

Cuando una persona sufre patologías poco claras que no mejoran a ningún tratamiento, enfermedades autoinmunes o alergias locales o sistémicas, este mercurio contenido en las amalgamas podría ser una de las causas de dicha sintomatología.

Incluso, al momento de retirar una amalgama, se tiene que seguir ciertos protocolos de seguridad para garantizar la mínima absorción de metal por parte del paciente y del odontólogo:

  • Debemos de tener los órganos excretores funcionando perfectamente para ayudar al proceso de eliminación. Para lo que hay que utilizar unos drenajes, con medicación homeopática, previos para cada caso en particular.
  • Aislar bien el diente a tratar con dique de goma.
  • Doble aspiración por encima y debajo del dique.
  • Utilización de máscaras con filtro para el dentista y la enfermera.
  • Oxígeno para el paciente.
  • Rapidez durante el procedimiento.
  • Cuidar de no sacar más de una amalgama al mes.

Además, se debe colocar una obturación provisional durante un mínimo de un mes utilizando unos aceites para sacar el metal acumulado en el diente, al que no se puede llegar en el procedimiento de extracción de  la amalgama.

  • RNO (rehabilitación neuro-oclusal)

El sistema estomatognático recibe una serie de estímulos que provienen de la masticación, la deglución y la respiración, y que propician un buen o mal desarrollo del sistema.

La RNO busca descubrir dónde, cuándo y cómo hay que actuar sobre los centros neurales receptores de estos estímulos para proporcionar la respuesta adecuada. Para esto, se basa en las siguientes leyes y técnicas:

  • Equilibrado oclusal y tallado selectivo
  • Placas con pistas indirectas
  • Pistas directas
  • El ángulo funcional
  • RFA (regulador de función de Aragao)

La cabeza es una región donde se realizan un número independiente de funciones importantes como la respiración, el olfato, gusto, masticación, visión, audición, equilibrio e integración neural.

Una persona que respira por la boca tiene un mal filtrado del aire y por ello es más fácil que padezca de amigdalitis, rinitis, otitis o conjuntivitis. La humidificación del aire tampoco es correcta, ocasionando entradas de aire muy frio en invierno y muy caliente en verano. Al no existir sellado labial quiere decir que tenemos una hipotonicidad de la musculatura perioral. También conlleva que se convierte en masticador unilateral, solo se utiliza un lado o el otro, pero nunca los dos, creando un hábito que va a provocar una asimetría mandibular con consecuencias en cintura escapular, cadera y pies.

El regulador de función de Aragao es un aparato que ayuda a recuperar las funciones de respiración, deglución y sellado labial, para recuperar el equilibrio perdido. Es decir que funciona como un posicionador postural que regula la respiración con el objetivo de recuperar la respiración nasal tan básica para nuestra salud y bienestar, e integrar de nuevo todas nuestras funciones de forma que alcancemos un  estado de confort.

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